Primero, ¿que es Rakugo?

 




Rakugo es una antigua forma de entretenimiento de Japón, donde un rakugoka sería literalmente "un narrador solitario de historias" y podría considerarse el ancestro de la "standup comedy", aunque con diferencias. Por ejemplo, en lugar de estar de pie, los rakugokas se sientan en la tradicional posición formal llamada seiza, lo cual puede resultar difícil de soportar para los occidentales durante más de cinco minutos. Otra diferencia es que los chistes en rakugo suelen ser más antiguos, algunos con varios siglos de existencia. Además, existía una estricta jerarquía entre los intérpretes, donde los maestros transmitían sus conocimientos y posición a sus alumnos.


En este espectáculo, el intérprete, llamado rakugoka, se sienta en una plataforma ligeramente elevada para que todos puedan verlo. Lo único que lleva consigo es un abanico de papel, unos palillos y un pequeño trapo, que utiliza como elementos para contar sus historias. Estas suelen ser principalmente cómicas, aunque también pueden abarcar dramas sentimentales. El rakugoka debe interpretar a todos los personajes de sus historias utilizando un mínimo de elementos, como cambios en el estilo de voz, inclinación de cabeza o ligeras variaciones en la posición del cuerpo.


Es común que al final, como parte del efecto cómico, el rakugoka caiga hacia atrás por sorpresa, un recurso que también se encuentra en el anime como remate cómico.

 

La historia

 

"Showa Genroku Rakugo Shinju", también conocido como "Historias convergentes", es un manga escrito por Haruko Kumota en 2010 y adaptado al anime en 2015, primero como OVA y luego como serie en dos temporadas.

 

El nombre de la serie hace referencia al periodo Shōwa, que es como se denomina en Japón al periodo de 1926 a 1989. Genroku es el periodo de 1688 a 1704, que representa la época dorada del periodo Edo y cuando nació el Rakugo. Mientras que la palabra "Shinju" se refiere a un doble suicidio. La idea es que hay varias historias convergentes que involucran todos estos temas.

 

Como indica el título, la acción se desarrolla durante el periodo Shōwa (1926-1989). Aunque la historia comienza alrededor de 1960, hay varios flashbacks que nos remontan al inicio del periodo.

 

La historia comienza cuando un ladrón es liberado de la cárcel por buen comportamiento. Convencido de que puede comenzar una nueva vida, decide convertirse en rakugoka y dejar su vida como yakuza. Su inspiración viene de haber visto mientras estaba en prisión a Yakumo Yurakutei, conocido como "la octava generación", el mejor rakugoka de Japón. Su único sueño es encontrarlo y convertirse en su aprendiz. Sin embargo, se entera de que Yakumo nunca ha tenido un aprendiz.

 

Desesperado, llora, suplica, se arrodilla y finalmente es aceptado por el maestro, quien lo lleva consigo sin estar muy seguro de qué hacer con él.

 

En casa del maestro Yurakutei, conoce a una joven de mal genio, que resulta ser la hija del difunto colega del maestro, Sukeroku Yurakute. Desde la muerte de sus padres, él se ha hecho cargo de ella, pero ella cree en el fondo que él fue responsable de la muerte de sus padres y, por lo tanto, lo odia. Sin embargo, ella ama el Rakugo, a pesar de que en ese momento se considera que es un género que está desapareciendo, y por eso no puede dejar a su protector.

 

A través de la joven, el ex-prisionero, a quien todos llaman Yotaro (estúpido), conoce el Rakugo de su padre, Sukeroku. Sin darse cuenta, se siente atraído por su estilo en lugar del de su maestro, lo que provoca cierto resentimiento por parte de Yakumo. La joven también desea hacer Rakugo, pero el maestro se opone, ya que nunca una mujer ha hecho Rakugo.

 

La historia nos lleva a través del aprendizaje de Yotaro y, a través de varias presentaciones, nos introduce al mundo del Rakugo y al sueño de tres personas de revivir el género antes de que desaparezca. Además, nos muestra cómo Sukeroku Yurakute y Yakumo Yurakutei se conocieron al ser ambos alumnos del mismo maestro. A pesar de tener estilos y personalidades opuestas y conflictivas, el Rakugo los unió. También presenciamos la trágica historia de Sukeroku y una geisha llamada Miyokichi.

 

El relato nos lleva a recorrer la vida de tres generaciones de intérpretes de Rakugo, desde la década de 1930 hasta la década de 1980. Es una historia emotiva y fascinante que trata sobre la tradición y los cambios en la sociedad japonesa, así como las actitudes hacia la tradición.

 

El manga es difícil de conseguir completo, pero lo recomiendo mucho

 

Sobre el anime.

 

El anime me encantó, tanto el estilo de animación como la ambientación de época y algunas escenas extremadamente surrealistas, que le dan una gran emotividad a la serie. Son dos temporadas, la primera consta de 25 episodios y la segunda de solo 10.

 

En mi opinión, este fue el mejor anime del 2016.

 

Esta es la intro de la temporada 1

 

 

Temporada 2.