¿Qué pasaría si un día marcas por error un número telefónico... y en vez de pedir una pizza llamas al sistema de asistencia técnica del cielo?
Peor aún: te responde una diosa. Y no cualquier diosa, sino una joven absolutamente hermosa, amable, perfecta hasta niveles irritantes... que te concede un deseo. Y tú, que eres un estudiante de ingeniería, tímido, pobre, medio acomplejado y con la peor suerte social del campus, dices lo primero que se te ocurre: que se quede contigo para siempre.
Suena como el inicio de una fantasía masculina bastante convencional... hasta que empiezan los problemas reales. ¿Dónde van a vivir? ¿Cómo explicas que una diosa se muda contigo? ¿Cómo se supone que conservas algo parecido a la dignidad cuando la mujer más maravillosa del universo celestial decide cocinarte, cuidarte, acompañarte y además enamorarse sinceramente de ti?
Y, por supuesto, todo eso sin contar las complicaciones normales de vivir con alguien que puede reescribir la realidad, depurar errores cósmicos, usar magia como si fuera código, y cuyos celos podrían literalmente causar una catástrofe de escala planetaria.
El resultado es una mezcla extrañísima y encantadora de romance ingenuo, comedia, fantasía, burocracia divina, ciencia ficción disfrazada de magia y humor universitario. Y lo más curioso es que funciona. Funciona extraordinariamente bien.